-- ¡Ey, usted! ¡El que me acaba de punguear el Blackberry! ¡Espere!
-- ¿Qué quiere?
-- Tome el cargador.
-- Gracias.
-- Gracias a usted, buen hombre. No sabe el peso que acaba de sacarme de encima...
Debe ser el Verano y la Juventud, siempre tienen la culpa de todo lo que hago...
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