sábado, 23 de febrero de 2013

Cuestión de creencias.

Anoche después del entrenamiento mi instructor dijo unas palabras que me dejaron pensando. Uno de mis compañeros hizo comentarios acerca de sus deseos y de sus objetivos en la vida, muy sinceros. Entonces me dí cuenta del valor que tienen las creencias y de como, simultáneamente, pueden jugar en contra.

¿Cuantas veces creemos en algo sin saber bien por que? ¿Cuantas veces la frase empieza con el "creo que ..."? ¿Cuantas veces las mismas creencias pueden mas que nosotros mismos? ¿Cuantas veces terminamos siendo, viendo ó sintiendo eso que creemos?

Lo mas raro es que muchas veces creemos que creemos en algo, en alguien, pero en realidad no creemos. Creemos en otra cosa. Nos equivocamos en la forma de creer y terminamos creyendo cualquier cosa. Muchas veces escuché la frase "creo que me quiere", "creo que gusta de mí", "creo que no puedo", "creo en Dios", "creo que sí", "creo que no", "creo que soy un pelotudo". Siempre el puto "creo" adelante.

Decía sabón-nim Francisco ayer, "... Finalmente las creencias se convierten en fé, y la fé es mucho mas que pensar en algo, es mucho mas que querer algo, es saber algo, es ser algo ..."

Mi conexión de ideas me hizo darme cuenta de que el 90% del tiempo somos, sentimos ó estamos según nuestras creencias. Así, si creo que soy un pelotudo, voy a hacer pelotudeces, voy a sentirme un pelotudo, haga lo que haga. Sea lo que sea. Al final cualquier creencia, por mínima que sea, tiene repercusiones en todo lo que nos rodea.

Creo que esto es filosofía cómica. Creo que este BLOG está mas orientado al humor que a la filosofía. Creo que quien lea esto se va reprimir una sonrisita infantil. Creo que ya me fuí de mambo. Creo que no tengo nada mas que decir. Creo que estoy divagando de nuevo. Creo que el "creo" me cae mal. Creo que voy a empezar a tachar "creos". Creo que va ser mas fácil sin el "creo". Creo que me confundí un poco. Creo que mejor dejo de creer. Creo que mejor dejo de escribir.

Creo que debe ser culpa de la juventud y del verano, siempre tienen la culpa de todo lo que hago.
Creo que soy Verdugo.

sábado, 16 de febrero de 2013

Cansado del cansancio.

Son las 6 y media de la tarde del 16 de Febrero del 2013.

Locación: Monte Grande, Buenos Aires, Argentina.

Hace 33°C (calorcito).

Estoy a punto de caer dormido en una siesta veraniega. Una de esas que son muy lindas cuando hace calor y estás aburriéndote. Técnicamente estoy trabajando, pero la inactividad, sumada a que la gente normal se toma vacaciones por estas épocas, me generan lagunas interminables en las que miserablemente miro el techo, mientras ahogo mis penas en mates amargos y le escapo a la soledad, y al aburrimiento, escuchando los 40 principales en la radio.

Antes de ceder al sopor, preferí arrastrarme hasta el teclado a escribir una reflexión acerca de la humanidad y el cansancio. Llegué a la conclusión de que todos hacemos cosas porque nos cansamos de algo y dejamos de hacer, inclusive esas mismas cosas, por la misma razón. Lo que lleva a la vida, en todas sus formas, a hacer cualquier cosa, es el mismo cansancio. Lo que lleva al planeta a moverse y al universo a existir es el cansancio. Comemos porque estamos cansados de tener hambre, dormimos porque estamos cansados de no dormir, bailamos porque estamos cansados de estar quietos y, contradictoriamente, dejamos de comer porque nos cansamos de comer, dejamos de dormir porque nos cansamos de dormir, dejamos de bailar porque nos cansamos de bailar ...

Así la existencia en su totalidad transcurre entre estados de cansancio constantes y sucesivos. El invierno se va a otra parte porque se cansó de este lugar de la Tierra. El sol sale porque se cansó de la oscuridad. El sistema solar se equilibra porque se cansó de no equilibrarse, el tiempo pasa porque se cansó de no pasar. Las plantas buscan el sol porque se cansaron de no hacer fotosíntesis. Las hormigas juntan hojas porque se cansaron de no trabajar.  Las abejas hacen miel porque se cansaron de no tener miel ... Y así ... Ahora estoy un poco cansado, porque me cansé de no estarlo. Después voy a estar cansado del cansancio y voy a ir a hacer algo.

No sé si será el perro que me saca la lengua desde la vereda, el calor intenso,  las ganas de dormir una rica siesta que tengo, Daddy Yankee en la radio ó el sanguche que me hicieron las chicas del buffet con tanto amor, pero creo que no estoy haciendo mas que divagar en conclusiones inconclusas, un poco inconexas y carentes de sentido.

Debe ser el verano y la juventud, siempre tienen la culpa de todo lo que hago ...

sábado, 9 de febrero de 2013

Nunca lo entendí.

Hubo algunas cosas que me costó entender, hubo cosas que se me hizo muy difícil entender, pero este chiste nunca lo entendí:

- Tengo una duda ...
- ¿Cual?
- Tengo duda la podonga.

Nunca lo entendí.

sábado, 2 de febrero de 2013

Cuestión de sexo.

Hay algunas cuestiones que algunos hombres nunca van a tener que afrontar, por ejemplo, tener que ir a comprar artículos de higiene íntima a lugares atendidos por personas del sexo opuesto.

Hay algunas cuestiones que algunas mujeres nunca van a tener que afrontar, por ejemplo, la gran pregunta existencial: ¿Culo o tetas?